miércoles, 3 de marzo de 2010

¡Chap Chap!

Muchas generaciones han pasado momentos sensacionales jugando con chapas y nosotros hemos querido probarlo. De hecho, hay cantidad de variantes y diversidad de juegos que se pueden hacer con las chapas de las botellas. Sólo hace falta hacer volar la imaginación para disfrutar de este juego universal.

Las chapas deben pesar algo para que funcionen mejor. Por ello las llenaremos con un poco de plastilina. Si las queremos decorar podemos pegar encima un dibujo de nuestra cara. Marcamos en el suelo un circuito con curvas. Los jugadores se ponen en orden. Entonces cada jugador impulsará su chapa con el dedo índice, de forma que ésta llegue lo más lejos posible sin salirse del circuito. Puedes sacar fuera del circuito la chapa de un contrincante, pero debes vigilar de no enviar tu chapa fuera también. En caso de que nuestra chapa salga del circuito, volveremos al punto de partida cuando nos toque el turno. Gana quien primero atraviesa la línea de llegada.

3 comentarios:

Ana dijo...

¡Cómo me gusta! Vivo en Estados Unidos y aquí los niños no tienen ni idea de lo que son las chapas. Yo se las guardo a los mío para cuando sean un poco mayores.

Annaira dijo...

FANTASTICO!
Manipolazione, materiali diversi, trasformazione...come mi sento a casa leggendo questo blog!
Puoi passare a trovarmi qui http//brucomela.blogspot.com
Ciao Arianna

Asun dijo...

Un juego divertidisimo, cuantas veces he jugado a el cuando era pequeñita.