martes, 17 de marzo de 2009

¡Qué vendaval!

El viento tan fuerte que hemos sufrido este fin de semana ha hecho caer el gran ciprés que estaba delante de nuestra clase mágica. ¡Qué lástima, pobre árbol! A todos nos ha sabido muy mal. Pero qué le vamos a hacer... dicen que de algo malo a veces se obtiene algo positivo. En este caso, la desaparición del ciprés nos ha regalado una preciosa vista, podemos ver el horizonte del mar y en el interior de la clase hay más luz natural.